Pesquisar este blog

domingo, 19 de fevereiro de 2012

MOMENTS / MOMENTOS

MOMENTS




I want to go with you
I want to leave without you
I don´t want to think about anything
The street is too short the way is so long
and I can´t take another step.
I don´t know where to start
I don´t know where to go
I don´t know what to expect from me.
I hear children and elderlies footsteps
and I see your footprints way too far from me.
I can´t follow your path if you run that far
I won´t accept my fate so far away from you.
You can´t take me with you
I can´t bring you to me
I just enjoy the moment
and wait for the end.


MOMENTOS



Quiero irme contigo
quiero irme sin ti
no quiero pensar en nada.
La calle es corta,
el camino es largo
y mis pasos no consigo darlos.
No se donde empezar
no se a donde ir
no se que esperar de mi.
Escucho los pasos de niños y ancianos
y observo tus huellas tan lejos de mi.
No puedo seguir tu camino si corres tan lejos
No quiero aceptar mi destino tan lejano a ti
No puedes llevarme contigo
No puedo traerte hacia mi
tan solo disfruto el momento
y espero su fin.

Bares de película


El sonido del piano
El café de Rick´s de 'Casablanca', ese lugar en el que todos tenemos en la mente mientras Humphrey Bogart e Ingrid Bergman cruzan sus miradas y descubrirnos el amor profundo que existe entre ambos. La película, dirigida por Michael Curtiz, narra un drama romántico bajo el control del gobierno de Vichy y está basada en la obra teatral 'Everybody comes to Rick’s' de Murray Burnett.


Un 'western' imprescindible
La forma de caminar, su presencia en la pantalla, hacen del John Wayne de 'Río Bravo' el 'sheriff' perfecto para que él y sus ayudantes acaben con la tiranía que ejercen un rico terrateniente y sus hombres sobre los lugareños.

La ternura de una prostituta
Dirigida por Billy Wilder y protagonizada por Jack Lemmon y Shirley MacLaine, 'Irma la dulce' es la demostración palpable de la ternura de un hombre cuando se enamora. Es una gran historia de amor entre un gendarme y una prostituta (Irma) a la que descubre durante una redada. Él está decidido a casarse con ella y alejarla del mundo de la prostitución. ¿El problema? Que tiene que alejarla del proxeneta y enfrentarse con él.

La tertulia en el café
Son pocos los actores españoles de los años ochenta que faltan en la filmografía de 'La colmena'. Este filme muestra sin tapujos ni parches un invierno de 1942 en un Madrid ahogado por el hambre, la opresión y un sinfín de calamidades. Alrededor del café, La delicia, sesenta personas muy diferentes yuxtaponen y relacionan sus problemas y supervivencia cotidiana. Película inspirada en la novela homónima de Camilo José Cela, quien también aparece en la película.

El gran París
El musical 'Moulin Rouge' se desarrolla el mítico cabaret de París, alrededor de 1900. Satine (Nicole Kidman), la estrella más rutilante del Moulin Rouge, encandila a toda la ciudad con sus bailes llenos de sensualidad y su enorme belleza. Atrapada entre el amor de Christian (Ewan McGregor), un joven escritor, y la obsesión del duque, lucha por hacer realidad su sueño de convertirse en actriz.

Movimiento y ritmo
Si ha habido un club de jazz famoso en los años veinte en Nueva York ese era el 'Cotton Club'. Francis Ford Coppola, quien no tuvo mucho éxito con esta película, cuenta la historia de la gente que frecuenta el lugar: Dixie Dwyer, un atractivo trompetista que busca el éxito y cuya suerte cambia radicalmente cuando salva la vida del gángster Dutch Schultz; Sandman Williams, un bailarín negro que sueña con convertirse en estrella, o Vera Cicero , la novia del criminal, una joven bella y ambiciosa cuya vida corre peligro por estar enamorada del trompetista.



El mundo del engaño

El director Martin Scorsese eligió a Robert De Niro para protagonizar 'Casino', y se convierte en el mejor corredor de apuestas de Las Vegas. Trabaja para la mafia haciéndoles ganar mucho dinero. Las familias deciden ofrecerle la dirección de su nuevo casino, el Tangiers. De Niro se convierte en un peligroso personaje cuando conoce a Ginger (Sharon Stone), una hermosa cazafortunas de la que se enamora perdidamente y con la que forma una familia a pesar de que ella no lo ama.

Amor entre pucheros

Dos solitarios personajes se encuentran trabajando en un típico restaurante americano. Allí, entre comanda y comanda, hamburguesa, ensaladas y patatas fritas surge el amor. 'Frankie y Johnnie' fue dirigida por Garry Marshall y protagonizada por Al Pacino y Michelle Pfeiffer.


Una buena conversación

David Lynch nos descubre en 'Una historia verdadera' el viaje de un anciano a lomos de una máquina cortacéspedes por el Oeste de los Estados Unidos, en busca del reencuentro y reconciliación con su hermano. En un bar en el que se detiene dos viejos veteranos de guerra hablan de su vida.
 
 
 

Un lugar para perderse y olvidar las penas

Rodeados de redes sociales, envueltos en el mundo tecnológico, si pensamos un poco el lugar donde te encuentras con los amigos y disfrutas hablando de verdad es en los bares o restaurantes. Son sitios que nos traen recuerdos, y de ello se ha aprovechado como nadie la industria cinematográfica. Son muchas las películas que a lo largo de la historia han tenido como escenario un casino, un club, un bar de carretera o un restaurante. Jesús Lens, autor de Café-Bar Cinema (Ultramarina), estaba viendo Abierto hasta el amanecer, protagonizada por George Clooney y pensó que si había un lugar donde le gustaría pasar parte de su tiempo sería el bar en el que se desarrolla el filme. Ha visto 300 películas para poder escribir el libro y de todas ellas se queda con Río Bravo, protagonizada por John Wayne.

El libro 'Café-bar cinema', de Jesús Lens, hace un recorrido por los locales que han protagonizado muchas de las películas más emblemáticas de la historia

sábado, 18 de fevereiro de 2012

INOCENTES EM PROGRESSO

Image Detail
.
texto de WALTER QUEIROZ JR.*
(transcrito do jornal A Tarde)
.
Os apitos noturnos que, outrora, guardavam o nosso sono e que silenciaram para sempre nos fazem lembrar uma Salvador então altiva e solidária, orgulhosa de suas tradições que,aos poucos, foi perdendo o bonde da sua história e caminhando para o avesso do seu melhor destino e identidade.
Inocentes em progresso fomos, seduzidos pelo canto da sereia das grandes metrópoles e, durante décadas, sem um planejamento democrático e obediente à nossa real vocação urbana vamos nos transformando numa neo-São Paulo, ainda bem que rescendendo a dendê, mas com todas as suas ancestrais e insolúveis mazelas: engarrafamentos, barulho, violência, poluição,etc…
Fantoches não da Euterpe, deusa da música da poesia, e sim da ambição e da esperteza, vamos assistindo à progressiva liquidação dos nossos mais caros valores e, cedo ou tarde, teremos que arrastar nos ombros a cruz da nossa omissão.
Os cinemas de bairro, os sorvetes de catimplora (o de mangaba era de enlouquecer!), os campinhos de várzea, os taboqueiros, o E. C. Ypiranga, as barbearias, os armazéns (onde se comprava fiado), as arraias no céu, as redes fartas de xaréu, as regatas da Ribeira, as domingueiras da Barra, os saveiros, as serenatas no Abaeté, a grama do Farol, tudo isso foi sendo imolado em nome de um falacioso modelo de urbanização e segurança cujo custo é a alma desta cidade.
A brisa vespertina que todo santo dia nos sopra o nosso mar já quase não encontra casais enamorados para acariciar. Nos fins de semanas os pais insones esperam a volta dos seus filhos e netos, cotidianamente ameaçados pela garras do crescente rancor social e seus perversos sintomas.
Somente a sociedade civil mobilizada exigindo políticas públicas preventivas e inovadoras, o esporte, o teatro, a canção ocupando o lugar das drogas poderá impedir o patético retorno da lei do Talião que, num retrocesso milenar, patrocina a mera repressão como solução, e sem avaliações ontológicas só nos condena a continuar vivendo sob a égide do medo.
.
*Walter Queiroz Jr. – Advogado, poeta, compositor, membro da Confraria dos Saberes

sexta-feira, 17 de fevereiro de 2012

CAETANO...muitos carnavais...








Aqui, morrendo de saudades!!!!!!

Até quarta-feira

"Com Qualquer Dois Mil Réis" - Novos Baianos - NB Futebol Clube (1973)

Camisa Amarela - Nara Leão

Cordas e Camarotes: cinturões da exclusão



TEXTO DO PROFESSOR E MÚSICO MESSIAS G. BANDEIRA

A recente declaração de Bell Marques (Chiclete com Banana), justificando a manutenção das cordas no carnaval de Salvador, é o sintoma mais aparente do preconceito de classe que subsiste na Bahia. A novidade é que, ao expressar publicamente sua índole, Bell aperta, até o último buraco, o cinturão da exclusão na maior festa popular do mundo.

Poderíamos dizer que se trata de uma fala isolada, um deslize. Não é o caso. O carnaval dá relevo a uma situação sistêmica da desigualdade em Salvador. Bell Marques e sua turma acentuam a discriminação, empurrando as cordas e o preconceito contra aqueles que, ironicamente, deram-lhes palco, prestígio e riqueza.

O silêncio de outras estrelas da axé music diante de tal declaração é um aval ao apartheid pretendido por muitos blocos, camarotes e suas correias de transmissão instaladas nos órgãos e secretarias da (des)governança da cidade de Salvador. Eles não podem continuar dando as cartas. E o município não pode amesquinhar-se ante aqueles que operam no submundo do esquema marqueteiro.

Da aviltante “popcorn experience” — acreditem: um cercado que permite aos ilustres pagantes dos camarotes a vivência do carnaval no asfalto “sem se misturar” — ao sequestro dos espaços públicos por alguns camarotes, tudo parece nos expulsar do carnaval.

Não carrego ilusões. O carnaval baiano não é a festa da igualdade. No limite, ele subtrai o distanciamento físico de estratos sociais, falseando uma equidade que, na realidade, se apresenta apenas de forma simbólica durante 6 dias. Ou seja: entre “chupar um geladinho na corda” e apreciar um drink no espaço gourmet do camarote, há um imenso abismo. Inclusão social? Capitalismo de estado? Qual? Aquele que oferece 9.837 m2 ao Camarote Salvador e 0,6 m2 ao isopor de cerveja?

É bem verdade que o carnaval não será o locus da superação de disparidades sociais históricas. Trata-se de uma festa. Mas é exatamente por isso que o vetor mercadológico deveria estar submetido ao core cultural da festa. E não o contrário. O carnaval também é um campo de disputa política. Cordas e camarotes até podem ser justificáveis em algumas situações. No entanto, usá-los como forma de opressão é inaceitável.

Bem, eu poderia fugir do carnaval e virar as costas pra tudo isso. Mas estarei ali, ocupando o espaço público, na companhia de cidadãos que querem celebrar o carnaval, que exigem respeito e dignidade. E não apenas porque pago os meus impostos — o que me reduziria a um simples consumidor de serviços públicos. Mas, sobretudo, porque vivo nesta cidade.

Minha fórmula? Abaixem as cordas e desçam do camarote. Venham viver não a “popcorn experience”, mas a “human experience”. Depois de 35 anos pulando atrás do trio de Dodô e Osmar, eu garanto: além de uma atitude cidadã, é muito mais divertido!

Messias G. Bandeira


Read more: http://clippingsetaro.blogspot.com/2012/02/cordas-e-camarotes-cinturoes-da.html#ixzz1mefTDutl

quarta-feira, 15 de fevereiro de 2012

Carnaval







“O Carnaval hoje é feito para turistas entediados”

12 de fevereiro de 2012
A Muito deste domingo discute o fortalecimento do Carnaval sem cordas em Salvador. Leia a íntegra da entrevista com o compositor Walter Queiroz, um dos fundadores do Bloco do Jacu (1964-1984), que saía às ruas com o lema “Não tem corda porque tem coração”.

Foto: Margarida Neide | AG. A TARDE

Como o senhor vê esse movimento de grandes estrelas saírem sem cordas no Carnaval?
Se isso não for uma atuação só para angariar simpatia e tudo continuar como dantes no reino de Abrantes… É simplesmente lamentável. Não creio numa mudança significativa no Carnaval da Bahia sem algumas atitudes básicas: 1. o povo de Salvador, organizadamente, através de suas entidades representativas, protestar decisivamente quanto à agressão que esse modelo de Carnaval comete contra a cidade. 2. a atuação do Ministério Público do Trabalho acabando com absurdos como a instituição dos cordeiros, que ferem o direito administrativo, quando são guindados à condição de parapoliciais. 3. consciência do poder público de que ele não pode continuar concordando com a usurpação do espaço público pelos blocos de trio, que transformaram o Carnaval de Salvador num balcão de negócios para a auferição de lucros e outros dividendos, com o lamentável apoio de artistas outrora compromissados com a causa popular. Vai ser caco para todo lado, mas essa é minha obrigação moral, eu não posso ficar calado.

Para o senhor, qual é o marco que dá início a esse modelo de “usurpação”?
Esse modelo perverso começa quando o trio passou a ter voz. O olho-gordo capitalista, das multinacionais, começou a investir no Carnaval e o folião foi virando, paulatinamente, massa de manobra. É preciso lembrar com muita veemência que esse modelo de Carnaval não é só uma discussão de boa ou má folia. Ele contribui e fortalece o rancor social num momento em que Salvador vive graves dificuldades, só não vê quem não quer. E sobretudo comete o maior dos atentados, vai liquidando todos os valores eternos da folia, como a música de Carnaval, a cordialidade, a fantasia, a diversidade, a pluralidade, tudo que fez do Carnaval de Salvador o maior Carnaval de participação do mundo. Hoje isso é mentira. O Carnaval de Salvador é um carnaval falido, descendo a ladeira. Um Carnaval feito para turistas entediados. Há mais de vinte anos venho sendo uma das vozes discordantes desse modelo e sempre me provocam dizendo que faço o diagnóstico, mas não aponto soluções. E tenho isso com muita clareza: sou absolutamente favorável a que sejam devolvidos os circuitos Dodô e Osmar à espontaneidade popular, para que o Carnaval da Bahia refloresça, renasça das suas próprias entranhas criativas e você possa ver de novo dezenas de manifestações convivendo juntas sem uma ameaçar a outra, manifestações essas que foram liquidadas pelo som predador do trio elétrico, que um dia já foi um revolucionário agente do Carnaval e hoje é um reacionário ator da folia.

Houve um momento em que as cordas não existiram no Carnaval de Salvador?
Nos primórdios do Carnaval de rua sempre houve corda, eram os chamados cordões. Mas eram cordões aglutinadores para o bloco não se dispersar. Não era para segregar ninguém. É diferente da corda que sustenta o privilégio para fazer grana. Essa corda é imoral. Porque nesse afã ela divide o Carnaval em dois tipos: o folião de elite e o folião de segunda classe, que se chama bandeirosamente de pipoca. O Jacu é contemporâneo d’Os Internacionais, do Barão, d’Os Corujas e todos saíam com corda. Até os blocos de índio saíam com corda. É uma cultura muito difícil de desentranhar nessa cidade. A gente não sabe por que uma cidade tão festeira, tão amigável, tão amorosa, adora essa coisa da segregação. Tinha um bloco chamado Mordomia onde as pessoas exibiam seus uísques dentro da corda. Não quero ser a palmatória do mundo, quero deixar bem claro isso, mas não estou falando à toa. Falo em nome de milhares de pessoas dessa cidade que não têm voz, que são obrigadas a sair de suas casas, são obrigadas a ficar exiladas porque um grupo de espertalhões resolveu fazer um modelo de Carnaval que interessa a quem? Esses números falaciosos do Carnaval nunca foram auditados. Ninguém sabe quanto é que a Bahia ganha realmente.

Por que o Jacu parou de desfilar?
Ficamos vinte anos na avenida e não satisfeitos – nós somos guerreiros do Carnaval, foliões verdadeiros – fizemos mais de 18 anos de “Chegando Bonito – Associação Etílica, Sentimental e Carnavalesca”. O nome é lindo. Conseguimos trazer grandes personalidades do Brasil para a avenida. É brincadeira você botar um João Ubaldo Ribeiro na avenida na frente do Chiclete, tendo que parar Bell (Marques) no grito, e a gente conseguir? Então são 45 anos fazendo Carnaval. Eu tenho direito de falar e bradar, tenho. Adoro Carnaval. O último argumento que resta a eles, que é um argumento patético, é me chamar de velho. Sou mais jovem que todos eles juntos. Aí dizem que o Jacu deu pra trás por falta de visão empresarial. Não, o Jacu não deu pra trás. O Jacu está vivo no coração das pessoas que amam o Carnaval da Bahia. E era uma equação muito simples. Não tinha nada de melhor nem pior, apenas não separava. Todo mundo podia brincar. Tinha Erasmo Carlos, tinha Pelé, tinha Fafá de Belém. Estou citando os famosos, mas não tinha nenhum apreço maior por eles serem famosos. O que o Jacu mais prezava era justamente o pé no chão, todo mundo igual. O Jacu acabou porque os espaços foram diminuindo e o barulho do predador venceu o barulho acústico. Nossa banda não era mais escutada. O Campo Grande chegou a ser um caldeirão sonoro que se você botasse um sueco desavisado, ele ficava doidinho. A gente adorava por isso, porque Carnaval é isso mesmo. A beleza do Carnaval é porque há um contrato coletivo de consciência alterada. Todo mundo concorda em ficar doido. Aí aquilo fica lindo. Essa consciência é sobretudo fortalecida com a alegria enorme do fraterno e do coletivo. “Quero me perder de mão em mão / Quero ser ninguém na multidão”. Essa sensação de você se perder é maravilhosa, é uma coisa linda. Se apaixonar no Carnaval? Não tem coisa igual! Quando ouvi “já beijei um, já beijei dois, já beijei três”, falei: tomara que dê sapinho na sua boca para você deixar de ser idiota. Seu espaço feminino invadido por qualquer garoto bêbado? Isso ser celebrado como um valor? Isso é uma vergonha, pô. Se apaixona, meu amor, vai viver um amor de Carnaval para você ver que coisa linda.

É curioso que alguns blocos afro também compartilhem dessa lógica das cordas.
Até os blocos afro usam corda, se submetem a comer as migalhas da festa. Não têm a coragem de parar os tambores na avenida e exigir seus direitos. Queria ver se o Ilê parasse, se todos os outros parassem, se essa situação não ia mudar… Mas eles aceitam.

http://revistamuito.atarde.com.br/