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segunda-feira, 14 de dezembro de 2015

PROMESSA DE VÔO











Esta carta não traz nada novo
nem pensa em juntar
as conversas cortadas
na altura do estômago


Só quer ajudar a construir a ponte
A sacudir esta amizade sem sol
A que nos condenamos
A reviver todos os sons
A acender o espanto
Nesta noite sem fim
Neste túnel de roubos

Porque é preciso manter em pé
Esta promessa de voo





Nei Duclós


Do livro No Meio da Rua, 1979, L&PM

Impeachment é o mesmo que impedimento?

Blog do Aldo Bizzocchi
 A+  A- Tamanho da Fonte:



Por Aldo Bizzocchi

Nestes dias em que, diante do mar de lama que ameaça soterrar o governo brasileiro, setores da sociedade já começam a clamar pelo impeachment da presidente Dilma Rousseff, muitos cronistas têm empregado o termo vernáculo "impedimento" em substituição ao anglicismo impeachment, o que faz ressurgir a dúvida: impeachment e impedimento são a mesma coisa? Em outras palavras, é lícito traduzir o termo inglês pelo português? Mais ainda, é aconselhável fazer isso?

impeachment é a figura jurídica surgida no mundo anglo-saxônico que permite ao parlamento cassar o mandato do chefe do Executivo diante de acusações comprovadas de improbidade no exercício do cargo. O substantivo inglês impeachment, assim como o verboempeach, provêm do antigo francês empêcher, "impedir", e empêchement, "impedimento", por sua vez originários do baixo latim impedicare, derivado de pedica, "ferros que se prendem aos pés do prisioneiro para impedir seu movimento". Daí talvez a tendência de traduzir impeachment como "impedimento". No entanto, o próprio inglês distingue impeach, "fazer acusações contra, acusar de improbidade no exercício de mandato", de impede, "impedir, obstruir, impossibilitar". E a Constituição brasileira prevê o impedimento, temporário ou permanente, de um mandatário como justificativa para que seu suplente ocupe o cargo. Ou seja, uma doença ou viagem ao Exterior são motivos de impedimento do presidente, quando então o vice assume o posto. Esses impedimentos por razões corriqueiras nada têm a ver com o impeachment, que só se aplica em caso de acusação grave, que desautorize moralmente o presidente de permanecer no cargo. Nesse sentido, seria melhor traduzir impeachment por "cassação" do que por "impedimento".

Logo, a tradução de impeachment por "impedimento" é inadequada, embora favorecida por uma certa semelhança sonora e parentesco etimológico. Evidentemente, o presidente cassado por impeachment fica definitivamente impedido de exercer seu mandato, mas, se oimpeachment é um caso particular de impedimento, a recíproca não é verdadeira: nem todo impedimento se dá por impeachment.

http://revistalingua.com.br/textos/blog-abizzocchi/impeachment-e-o-mesmo-que-impedimento-338123-1.asp

sábado, 5 de dezembro de 2015

Frank Sinatra 100th anniversary



- That's Life -




 - "My Way" -



El siglo de Frank Sinatra, aquel chico delgado de Hoboken



Frank Sinatra (1918-1998). DONALDSON COLLECTION


"Pesé casi seis kilos al nacer. No quería venir al mundo y mi abuela me puso bajo agua helada hasta que empecé a respirar. He bendecido ese día desde entonces".

El 12 de diciembre de 1915, en una casita de vecindad del barrio italiano de Hoboken (Nueva Jersey), la existencia de Francis Albert Sinatra estuvo a punto de no comenzar por las malas artes de un médico con el fórceps

La determinación de aquella abuela hizo que la próxima semana celebremos el centenario de la primera gran estrella de la música popular contemporánea. Más allá del mito, de La Voz, de los ojos azules, de su legendaria voracidad con las mujeres, de sus discos y películas está la historia de aquel chaval delgadito de Hoboken que llegó a la cima del mundo.
DARÍO PRIETO
dprietoelmundo

ACTUALIZADO 05/12/201503:18

Por aquel entonces, Hoboken estaba dividido en cuatro sectores. Estaban los irlandeses, que dominaban el cotarro gracias a los políticos y a un sistema de reparto de, ejem, beneficencia (básicamente, comida y mantas) justo antes de las elecciones. Estaban los negros, que no molestaban a nadie ni salían de su barrio, y un poco más allá, las calles judías. Y luego estaban los italianos. El padre de Frank era siciliano y su madre genovesa, y ambos regentaron un bar, no con el nombre de Sinatra, sino como "Marty O' Brian", porque, en Hoboken, los italianos se situaban por debajo de los irlandeses. Estados Unidos estaba a punto de salvar al mundo al entrar en la Primera Guerra Mundial y convertirse en la superpotencia que es hoy.

Pero allí, en aquel pueblucho de Nueva Jersey la existencia pasaba despacio, tan cerca de los rascacielos de Nueva York que se veían al otro lado del Hudson y tan lejos de la gran ciudad. Porque en aquella época la vida no sólo era dura, sino que, como comprobó pronto el joven Sinatra, los estereotipos y la discriminación marcaban el ritmo de la sociedad. Frank se rebeló contra aquellos prejuicios étnicos y raciales y con una dicción perfecta del inglés desató el primer gran fenómeno fan de la música popular. El sueño americano era él, con sus orígenes proletarios, su talento vocal y su ambición para ascender paso a paso a la cima del mundo. Como cantaba en 'All or nothing at all', el lo quería "todo o nada en absoluto".

Pero ni todo el dinero ni las mujeres ni los aduladores borraron esa mueca de melancolía que siempre le acompañó. Como contaba Gay Talese en 'Frank Sinatra tiene un resfriado', piedra angular del llamado Nuevo Periodismo, "su infancia fue una infancia de soledad y de lucha por ganar la atención. Desde que lo ha conseguido, nunca más ha tenido la posibilidad de estar solo".

Hoboken celebra el próximo día 12 el centenario de la venida al mundo de su orgullo local. Y entre los recorridos por aquellos primeros escenarios de la vida de 'Ol' Blue Eyes', la recuperación de su figura se completa con la publicación de libros ('Sinatra: The Chairman', biografía escrita por James Kaplan; 'Sinatra 100', un 'coffee table book' coordinado por Charles Pignone, confidente y productor de sus shows) y un ambicioso documental de la cadena HBO, dirigido por Alex Gibney y titulado 'All or nothing at all' (Universal) que ahora sale a la venta en España en formato de doble DVD.

Todo este material nos devuelve al Sinatra inseguro y atormentado por su soledad e insatisfacción permanentes que ya dibujó Talese en aquel reportaje de 1966 para 'Esquire'. El hombre que encumbró la música como industria del entretenimiento, depurando la herencia del jazz y de las 'big bands' para crear una nueva forma de cantar, melódica, romántica y sensual. La voz de los Estados Unidos de Roosevelt, durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que fue declarado "no apto" para luchar en el frente, lo cual aumentó la hostilidad de sus compatriotas masculinos, que ya bastante tenían con jugarse la piel frente a los nazis como para encima tener que soportar cómo sus mujeres, madres y novias se derretían con su libidinosa voz. El cantante que se reconvirtió en actor de Hollywood con películas como 'Levando anclas' (1945), 'De aquí a la eternidad' (1953, con la que consiguió un Oscar al mejor actor de reparto) y 'El hombre del brazo de oro' (1955). El ídolo que contempló con desconfianza la explosión delrock 'n' roll, primero, y con abierta hostilidad la llegada de los Beatles desde el Reino Unido, más tarde. El 'crooner' desgastado de tanto actuar en Las Vegas que en 1971 se despidió de los escenarios, para luego reaparecer y seguir actuando casi hasta el final de su vida, en 1998.

Pero la revisión del centenario recupera también aspectos que la historia ha ido dejando a un lado en el relato mitológico de Sinatra. En el documental de HBO, el crítico Terry Teachout apunta lo siguiente: "Nos resulta fácil olvidar que él también fue un niño y un chaval en una época en que la vida de todos era difícil, donde todos corrían peligro. La Gran Depresión fue una experiencia existencial para todos los que la vivieron. Y, sobre todo, te obligaba a darte cuenta de que la vida era difícil. No sólo te iba a resultar complicado buscarte un trabajo, sino también sobrevivir". Para alguien como Sinatra, "esto no era algo hipotético, sino real. Definió su forma de entender la profesionalidad, su necesidad de ser el mejor artista, el mejor profesional que pudiera haber. Porque si quería sobrevivir en los años 30 debía esforzarse al máximo y tener mucha suerte".

Y aunque hoy los estadounidenses de apellidos italianos hayan conseguido desprenderse de casi todos los prejuicios (bueno, ahí siguen 'Los Soprano', 'El Padrino' y el universo de la mafia, del cual el propio Sinatra no pudo tampoco librarse), entonces no era así, como recuerda Teachout: "Ser italoamericano era ser víctima de la intolerancia. Formaba parte de una minoría, un grupo considerado o bien cómico y ridículo, como el organillero con el mono, o bien peligroso e intimidante, como el mafioso con la metralleta. Sinatra, al crecer donde creció, comprendió que el tipo con la metralleta era real".

Pero Sinatra, que hizo campaña a favor del Partido Demócrata (aunque en sus últimos años se pasó de bando, se dice que por un despecho de los Kennedy, y apoyó a los republicanos) realizó a mediados de los 40 un cortometraje, 'The house I live in', a favor de la integración y contra el acoso a las comunidades minoritarias (ya se tratase de judíos, italoamericanos o descendientes de inmigrantes de otros países), que le valió un Oscar honorífico. También luchó contra la discriminación de los afroamericanos y su amistad con Sammy Davis Jr.-al que primero contrató para sus espectáculos por un sueldo igual que el de los 'entertainers' blancos de la época y al que después ficho para su 'Rat Pack' de Las Vegas, junto a Dean Martin- es vista como uno de los gestos más importantes en la normalización de las relaciones entre negros y blancos en EEUU.

Todo o nada en absoluto. Frankie siempre estuvo en esos dos extremos, y así lo inmortalizó sin piedad Talese: "Lo tiene todo, no puede dormir, da bonitos regalos, no es feliz, pero no cambiaría, ni por la felicidad, lo que es... Es una parte de nuestro pasado, sólo que nosotros hemos envejecido, él no... nosotros estamos angustiados por la vida doméstica, él no... nosotros tenemos escrúpulos, él no... Es culpa nuestra, no suya...".
SINATRA EN ESPAÑA: UN DESENCUENTRO CONTADO EN LIBROS En 1989, Sinatra, ya anciano, pasó por España y dio un concierto en el Santiago Bernabeu que fue un fracaso. Poca gente, poca voz, poca emoción. Mala suerte, no le gustamos mucho a Frankie, que nunca debió de entender la obsesión de Ava Gardner por este pedregal. Hay bibliografía amplia sobre el tema.
'BEBERSE LA VIDA' Y 'BIG TIME' Los dos libros de Marcos Ordóñez tienen a Sinatra como personaje secundario (los protagonistas son, respectivamente, su amante, Ava Gardner, y su amigo, Perico Vidal) pero, jo, qué secundario. Algunas de las anécdotas se repiten, pero son tan maravillosas que da un poco igual. Un ejemplo: Sinatra está en El Escorial, rodando 'Orgullo y pasión' en 1956. Después de un día de trabajo, llega al hotel, se sienta al piano del bar, pide el teléfono y pone una conferencia a Madrid. «'Hi, honey'», dice y le da un concierto al teléfono con voz quedísima. Gran asombro de los demás clientes. A los 40 minutos, cuando Sinatra aún está cantando, aparece en el bar Ava Gardner, vestida con un abrigo de pieles y, quizá, nada más. Se lleva a Frank del piano y suben a la habitación. Al día siguiente, los maquilladores se llevan un susto: el cantante aparece en el rodaje con la cara llena de arañazos.
'SINATRA, THE CHAIRMAN'. El complemento a las historias de Marcos Ordóñez está en la biografía que este año ha publicado en lengua inglesa James Kaplan. Por ejemplo: ¿qué ocurrió antes del 'show' del hotel de El Escorial? Que Sinatra había llegado a España con la intención de ignorar a Ava, su antigua amante durante el rodaje de 'Orgullo y pasión'. En una fiesta tonteó con Sofia Loren, compañera de reparto, pero la italiana no hablaba inglés y, además, prefería a Cary Grant, el otro protagonista. Con Sinatra había viajado Peggy Connelly, una 'novieta' bastante encantadora, una cantante del Sur de Estados Unidos, igual que 'la otra'. A los dos días de estar en España, Ava llamó a Frank. Discutieron, se gritaron, se afearon agravios el uno al otro. Connelly llegó y escuchó sólo el final de la conversación. -¿Hablabas con Ava? -Sí. -No sé si me gusta mucho que estés hablando con ella mientras estemos aquí. -Bueno. Entonces vete.
'SINATRA; NUNCA VOLVERÉ A ESE MALDITO PAÍS'. Si hasta ahora habíamos conocido a Sinatra en el comienzo de su fiesta española, un poco desmadrado pero aún encantado de la vida, ahora vemos al cantante ya casi fané y descangallado, al salir del cabaret. Qué pesadez de país. Francisco Reyero cuenta en su libro algunos de los más famosos disgustos que España le dio a Sinatra. En 1964, por ejemplo, rodando en Fuengirola, una chica cubana llamada Ondina Canibano se le acerca para fotografiarse con él. Pero, al posar, se le echa encima. Sinatra se huele la trampa, quieren inventarle una amante. ¡Sólo le faltaba eso! Se quita a la chica de encima de malas maneras y se dirige al fotógrafo para quitarle el carrete. Se monta una melé. Llega la Guardia Civil y decide que Sinatra es el culpable. 25.000 pesetas de multa y orden de expulsión inmediata. Luego llega alguien que negocia con la autoridad y consigue un aplazamiento de 48 horas para acabar la película. Da igual. Frankie no va a perdonarnos esto nunca. Y la verdad: tiene toda la razón. / LUIS ALEMANY


http://www.elmundo.es/cultura/2015/12/05/56622cea268e3e52478b4601.html

domingo, 22 de novembro de 2015

Foi-se o que era Doce





Foi-se o que era Doce


Ainda bem que olhei o Rio Doce muitas vezes antes de vê-lo em seu caixão de barro


Semana brava, com desastre ambiental no Brasil, atentado em Paris. Ao chegar em casa, com as botas enlameadas, vejo que algumas pessoas me criticam porque não fiz discurso sobre Mariana. Se fizesse, reclamariam por Paris, se fizesse por Paris, reclamariam por Bagdá. Pensei que deixaria as patrulhas no universo analógico. Mas elas sobrevivem no mundo digital. Detalhes.

Na década de 80, esta frase me impressionou em Minas: olhe bem as montanhas. Eu a vi em muitos carros. Na minha interpretação, a frase completa seria essa: olhe bem as montanhas, antes que desapareçam.

Minas Gerais minerais, dizia Drummond, que nasceu em Itabira, na cidade toda de ferro em que as ferraduras batem como sinos.

Nessa viagem por Minas, levava na mochila o livro de Drummond e nele o poema “Canto mineral”:

“Minas exploradas

no duplo, no múltiplo

sem sentido,

minas esgotadas,

a suor e ais”

Vi uma montanha pela metade, em Mariana. A face escura da pedra, seus restos circulando em longos trens de carga era a Minas nos ferindo com “suas pontiagudas lascas de minério, laminados de ironia”. Dessa vez não bastava olhar apenas as montanhas. Os rios estão sumindo, alguns exauridos pela seca, e o Doce afogado pela montanha liquefeita, a lama mineral.

Sei que a hora pede discursos, comunicados, “não vamos mais tolerar” etc. Mas o Rio Doce para mim não é apenas uma palavra de ordem. É uma memória azulada que queria compartilhar com os amigos que moram na cidade onde ele se forma: Rio Doce. É uma cidade de três mil habitantes que não conhece um assassinato há 50 anos. Calma, limpa, 100% saneada, ônibus escolares cruzando suas ruas desertas. Povo e polícia se entendem bem, a cidade se protegeu da violência. O lugar onde o Rio Doce se forma era uma atração turística. Coberto de lama.

A orla do Doce, ponto de lazer da cidade, foi devastada. A mais bonita fazenda da região, a Porto Alegre, coberta de lama. A morte violenta, que os habitantes não viam há meio século, apareceu na forma de nove cadáveres arrastados desde Mariana. Em Rio Doce, pensei também Paris, não para agradar as patrulhas, mas porque Paris para mim também não é apenas uma bandeira, é uma cidade onde passei alguns dos melhores momentos de minha vida. A conclusão a que cheguei na pousada da Cachoeira, quase toda ocupada por bombeiros que vieram de Ubá, é de que não existe uma defesa inexpugnável contra o mundo exterior.

Uma cidade tão limpa invadida pela lama, tão pacífica, recebendo nove corpos, uma cidade luz atacada pelas trevas do extremismo religioso de bandeiras negras. Num momento como esse, de terror, desastre ambiental, corrupção, cinismo, não há como negar o mundo que temos. E encará-lo de frente. Empurrar com a barriga significa mais força para o terrorismo do ISIS, mais desastre ambiental, mais impunidade.

“Ideologia, eu quero uma pra viver.” Esse verso de Cazuza passou muitas vezes pela minha cabeça. Conheci Cazuza em 1986 e o visitei depois em Petrópolis. Por tudo o que sei dele, o termo “ideologia” aqui não significa uma visão de mundo totalizante, que tudo explica, explica, às vezes antes de acontecer, às vezes sem sequer examinar os fatos.

“Ideologia” aqui, creio, significa um sentido na vida, ainda que precário e incompleto. Este sentido está em falta no país: somos um gigante desengonçado, que não discute nem sabe para onde vai. Vivemos uma crise econômica, política, ética e ambiental — um bicho de quatro cabeças. É feio, mas está aí. É absolutamente necessário combatê-lo de forma integrada.

Temos uma oposição que não aponta o caminho, mas não se dispõe a sair perguntando. Um governo cujo sonho de consumo é nos entupir de carros e eletrodomésticos e comprar refinarias enferrujadas, para chamar de “minha Ruivinha”. A única saída é conversar por baixo, discutir intensamente, embora isso seja contraditório com a rotina dura do trabalho.

Olhe bem as montanhas. Ainda bem que olhei o Doce muitas vezes antes de vê-lo em seu caixão de barro. A contemplação apenas me entristece. Preciso fazer mais, sem patrulhas nos calcanhares. Cada um sabe de seus limites, embora, de vez em quando, precise ultrapassá-los. As pessoas da minha geração talvez não vejam mais o Rio Doce. Visitei um dos seus formadores, o Piranga; águas normais, apenas um pouco castigadas pela seca. Na Serra do Caparaó subi pelas cabeceiras do rio José Pedro. Também está raso, mas joga água limpa no Doce, através do Manhuaçu.

Isso é uma esperança para as novas gerações. O Doce pode sair da UTI em alguns anos. Depende de nós, assim como enfrentar o monstro de muitas cabeças.

O país que conhecemos está desaparecendo. É preciso uma aliança com os que podem desfrutá-lo depois de nós, com base numa visão ainda que modesta de nosso futuro comum.

Um rumo, um sentido até que fariam bem nesse vale enlameado.

Leia mais sobre esse assunto em http://oglobo.globo.com/cultura/foi-se-que-era-doce-18109349#ixzz3sF8syXYy 
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http://noticias.uol.com.br/meio-ambiente/album/2015/11/19/impacto-da-lama-no-rio-doce.htm?imagem=28#fotoNav=29




quarta-feira, 21 de outubro de 2015

segunda-feira, 28 de setembro de 2015

É PARA TI









É possível amar. Mostras o caminho.

Depois te desesperas numa solidão de espinhos.

Escreves compulsivamente para anjos caídos.

Te quero de volta, viajante noturna.


Ultrapasse o umbral onde te confinaste.

E busque a palavra, sussurro em gotas.

Sou eu feito ninho no alto das copas.

Te digo o que sonhas, amor sem remédio.


Perdeste o rumo, estavas lotada.

Caiste em abismos jamais esquecidos.

Saltaste com tudo, sem nenhum equilíbrio.

Passei como o vento que te enlaça.


É para ti, confidente, estranho compasso.

Tens sorte ao dizer o que as nuvens te sopram.

Sou parte de ti, como arbusto em deserto.

Estou junto a ti, conflito de véspera.






Nei Duclós

quarta-feira, 9 de setembro de 2015

Filha de Yansã, Olga Francisca Régis, Mãe Olga do Alaketu.


Mãe Olga do Alaketu


Em nove de setembro de 1925, nascia em Salvador uma descendente da família real Arô, do antigo reino Ketu (antigo Daomé, atual Benin), para fazer história no candomblé brasileiro: a filha de Yansã, Olga Francisca Régis, Mãe Olga do Alaketu.

Criada de acordo com os costumes africanos, foi iniciada ainda na adolescência, no Ilê Axé Maroiá Láji, em Matatu de Brotas, fundada por Yá Otampé Ojarô, princesa de Arô, no fim do século XVIII. Mãe Olga foi a quarta sacerdotisa a ocupar trono da Casa, liderança que exerceu por quase 60 anos (1948-2005).
Em 1997, Dona Olga recebeu do então presidente Fernando Henrique Cardoso a Ordem do Mérito Cultural, e em 2004, liderou o processo de tombamento do terreiro pelo IPHAN, um ano antes do seu falecimento em 29 de setembro de 2005.

http://correionago.com.br/portal/90-anos-do-nascimento-de-dona-olga-do-alaketu/



domingo, 19 de julho de 2015

DEIXA, Baden Powell & Vinicius de Moraes








FAZER ANÁLISE É FALAR NA PRIMEIRA PESSOA


PUBLICADO EM SOCIEDADE POR MANUELA PÉRGOLA


A análise nos ensina, basicamente, a sermos protagonistas da própria história. A nos responsabilizar pelas nossas mazelas e encantos, paixões e tormentos; sem chicotes, sem asperezas insuportáveis: a análise nos ensina a tomar as rédeas, escutar o próprio desejo, pra depois dizer do próprio desejo, amar e viver, fora da plateia marcada pela impessoalidade e passividade.


Ontem fui pega desprevenida. E o mais incrível: por mim mesma. O inconsciente, este grande matuto que desbanca o eu no quesito "dono da própria casa", teve lá o seu tempinho semanal para aparecer, e em um dado momento, suspirei. Não de alívio, mas porque doía existir: "ser protagonista não é nada fácil".

Sobre isso, duas cenas me marcam. Uma é do filme "the holiday" (vulgo "o amor não tira férias", mas o tradutor sim. há.) Iris Simpkins, uma moça bonita que não sabe que é bonita, presa numa relação tóxica com um barba-azul (quem nunca?), em uma conversa com o personagem Arthur Abbott, escuta dele a seguinte frase: “Eu vejo que você é uma mulher protagonista, mas por algum motivo está agindo como a melhor amiga. Você deve ser a protagonista da sua própria vida!”. Bum. Hoje ficamos por aqui. A outra cena, que não é bem uma cena, mas um poema, é do Mia Couto: "Porque andei sempre sobre os meus pés, e doeu-me às vezes viver". Arthur Abbott sabe. Mia Couto sabe. Uma porção de gente talvez saiba. Eu descobri há pouco. Sempre é tempo!



Impossível desvencilhar a descoberta do processo analítico. Passei o resto do dia pensando nos efeitos de uma análise.

A análise nos ensina, basicamente, a sermos protagonistas da própria história. A nos responsabilizar pelas nossas mazelas e encantos, paixões e tormentos; sem chicotes, sem asperezas insuportáveis: a análise nos ensina a tomar as rédeas, escutar o próprio desejo, pra depois dizer do próprio desejo, amar e viver, fora da plateia marcada pela impessoalidade e passividade. É como se fosse uma auto escola, na medida em que nos ensina a conduzir, a nos conduzir, a andar sobre os nossos pés, mesmo que doa, a gastar a sola dos nossos sapatos e não apenas assistir à vida em uma televisão que sequer é nossa.

Não à toa que a plateia conta com o chamado "animador", que sinaliza quando devemos aplaudir, rir ou permanecer sentados, quietos. O/a protagonista é aquele/aquela que não obedece o "animador", ri, chora, senta ou levanta quando bem entender e incomoda, às vezes. É claro que tudo isso dentro de um respeito mínimo pelas regras sociais. Mas não é disso que estamos falando. Estamos falando de um "sentar e levantar quando bem entender" subjetivo, íntimo. E sentar e levantar quando bem se entende dói. O desejo cansa, li certa vez. E como. Porque é difícil viver com intensidade, ou em sintonia com a própria verdade. A maioria das pessoas só quer a mansidão, molhar os pés na superfície. É de se esperar, uma vez que é difícil, tem muita fala pra decorar, os textos são enormes e a gente nunca consegue burlar um ensaio. A vida é o próprio ensaio.

Começa-se uma análise pelos mais diversos motivos. Para se descobrir, para nascer... talvez pela primeira vez. Para dar voz ao inconsciente: este que não conhecemos, este que é "estranho, porém familiar", escreveu Freud. Este que nos assusta, assombra. Mas, o que assombra mesmo é deixá-lo nas sombras, à mercê de qualquer embarcação, com qualquer comandante ou animador de plateia.

Certa vez escrevi uma poesia sobre a escolha da análise, aqui vai uma parte dela:

"Eu decidi velejar.

dói.

mas esse barco quem toca sou eu.

quase sempre estou só, mas nesse barco quem manda sou eu."



No fim, estaremos gratos - próximos do que chamam de "felizes", talvez? - por poder assinar a própria biografia. Assinatura esta que se faz fazendo, gerundiando, com a tinta da caneta do próprio desespero, que se transforma em sofrimento, que se transforma em dificuldade, que se transforma em questão, que se transforma em "isto é meu". Que se transforma. Sempre. Sigamos, em busca do/da nossa protagonista perdida nos bastidores. Para que esse viver seja marcado, de alguma forma. Para que não seja em vão esse instante que é a vida.

© obvious: http://obviousmag.org/palavra_nossa_de_cada_dia/2015/07/fazer-analise-e-falar-na-primeira-pessoa.html#ixzz3gMqURYsC
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