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sexta-feira, 10 de fevereiro de 2012

Dos de estas personas se odian

DavidBowieLosLennonS&G

Sonríen a la cámara pero dos de los personajes aquí fotografiados se detestan. La noche anterior han protagonizado una discusión a gritos. Para más inri, la bronca tuvo como espectadores a Bob Dylan y Bette Middler. Luego han acudido a la entrega de los premios Grammy en el Uris Theatre de Nueva York. Estamos el 1 de marzo de 1975. Hacen el paripé pero podrían tirarse al cuello si estuvieran solos.
Podrían ser Paul Simon y Art Garfunkel: el segundo lleva mal que su amigo genio se empeñe en no resucitar Simon and Garfunkel. Pero no estamos ante un rencor digamos que profesional. Los invisibles rayos de odio circulan entre David Bowie y Yoko Ono. El conflicto no es trivial: tiene que ver con las reivindicaciones de las mujeres y las relaciones de dominio en el seno de las parejas.
DavidBowieAvaCherry
Lo cuenta Henry Edwards, biógrafo de Bowie, en su libro Stardust. John y Yoko visitan el piso de David en Manhattan. También hacen acto de presencia Bette Midler con su amigo Bob Dylan. En un momento, Bowie pide a su novia, la modelo-cantante Ava Cherry, que prepare algo de comida. Yoko Ono salta a la yugular: ¿Quién te crees que eres?; ¿Cómo te atreves a tratar a Ava como una esclava? David, poco acostumbrado a las recriminaciones de una feminista, responde airado: Ava lo hace a gusto, no tenemos servicio como vosotros.
La bronca es larga y feroz. Bowie se siente insultado, además en presencia de dos de sus máximos ídolos. John Lennon, que acaba de reconciliarse con Yoko, no dice ni mú. Y Dylan, que está tonteando con Bette, no va a meterse en semejante avispero. David lo ignora pero su relación con Lennon –han grabado un futuro número uno, Fame- se va a interrumpir: Yoko tiene derecho de veto sobre sus amigos. Es el final de una bella amistad.
Dos notas a pie de página. Ahora que se acercan los Grammy, una interioridad: entonces (¿y ahora?) no había que esperar a que se abrieran los sobres. David Bowie ya sabía que tendría que entregar el premio a “mejor interpretación vocal femenina de R & B” a Aretha Franklin (pero no se imaginaba la reacción espontánea de Aretha, que le iba a dejar planchado). Y los años de John Lennon como “amo de casa” están, uh, exagerados. Lo cuenta con pelos y señales Rosaura López, la asistenta gallega que luego escribió sus memorias del Dakota.


Por: | 10 de febrero de 2012



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